Xabier Usabiaga Umpierrez | Chile

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Xabier Usabiaga Umpierrez (San Fernando, 1996) es actor, músico y escritor. De su trabajo como dramaturgo, destacan sus obras Nina, Las mujeres de afuera, Fábula de las tres mujeres (2022, Fraude Editorial) y Canción del ciervo y el niño (2023, Pez Espiral), esta última desarrollada en la residencia Dínamo 9 de Interdram. En 2020 gana el Premio Fernando Santiván de Poesía y obtiene una mención honrosa en los Premios Jámpster. En 2022 gana el Premio Vittorio Cintolesi a la Música Infantil y luego obtiene la beca de creación del Fondo del Libro y la Lectura en 2023. Actualmente se encuentra estudiando un máster en Escritura Creativa en la Universidad de Edimburgo, becado por el gobierno chileno.

  • Fábula de las tres mujeres (2022, Fraude Editorial) 
  • Canción del ciervo y el niño (2023, Pez Espiral)

 

  • Diego Alfaro Palma (Chile)
  • María José Aravena (Chile)
  • Daniela Catrileo (Chile)
  • Tiépolo Fierro (Colombia)
  • Tomás Fábrega (Chile)

 

 

Xabier Usabiaga Umpierrez

 

 

De Breve historia del teatro (2020)

 

TEATRO ITINERANTE

Entonces éramos 40 o 50 no recuerdo
llegando a Santiago o Lima o Managua
cuando Santiago o Lima o Managua
eran apenas pichones lampiños

Ya habíamos salido del tiempo
entrado clandestinamente a la leyenda del mundo
mi amor
éramos insoportablemente eternas
dueños de movimientos tectónicos
repertorios selectos y audaces

Peligrosos
fuimos Peligrosas

Tampoco teníamos dinero
pero porque éramos el pan y construíamos
puentes cosechábamos lágrimas
llenábamos las playas de cabezas
el papel maché era una herramienta
la palabra lo era la ternura
voraz en maquillajes imposibles

Cerrábamos campañas presidenciales
fundábamos pueblos enteros
amábamos el alcohol y la tristeza
éramos funcionarias públicas eficientes
carpinteros escritores polémicos
animales invisibles
éramos perseguidos éramos asesinadas
vivíamos en serio tan en serio
Respondíamos con magia
odio y magia al corazón

Reales
fuimos tan Reales

Y ahora en este planeta de aire
iluminado apenas por un sol moribundo
contenemos el llanto y la respiración
intentando recibir señales de radio
con las manos abiertas

 

CRECIMIENTO DEL QUILLAY

Y así es como no duermo nunca
oyendo el claro sonido de mis huesos
Amanece y estas raíces se hunden
lentamente con el tiempo

Adopto una postura mineral
sobre las improvisadas camas del invierno
los pájaros se han marchado
dejándome en el pecho de esta casa
un huevo infinito a punto de quebrarse
un planeta erosionado
que no ha dejado nunca de girar en la memoria

Deambulo tierra abajo
sembrado animal en el misterio
y habituado a recordar
vuelvo al lugar del que me fui jamás

Los viejos juegan a la brisca
y el río continua caudaloso
Madre sueña con el huerto
mis hermanos trabajan sus cortezas
embisten el sueño cantando
Y los trenes pasan
cada vez menos cada vez

Sigo bajando
todo se aleja de todo
como pistas dejo trozos de mi cuerpo
y pregunto por el día confundido
de nuevo ayer me dicen
ayer de nuevo

En los caminos de mora y rasmillones
en los pozos donde crecen los espejos
huele a gritos y a escaladas
mas imposible:

hace tanto que los juegos
hace tanto la aventura
hace tanto que gallinas y que norias
y sin embargo la ternura

Sigo bajando
queltehues y tiuques migran trizando el lecho
sobrevuelan sedimentos y cielos terrestres
fosilizados de amor hacia el centro del mundo

Estoy en la tierra
en la tierra y en su llamarada jamás extinta

Nunca nací en cada brote
regresaba
perenne voluntad
con un ancla hundida en el sueño
y las velas henchidas de fatalidad

Aquí adentro ovillado
soy mi aldea
también hecha de barro y muerte
también con un búho anidando el corazón

 

CAPÍTULO LXXI. ROXANE

Año XXIV            N.o 1201 23         de noviembre de 1931
Santiago de Chile           Bellavista 069
domingo 22 a las 4 de la tarde

Se celebra una simpática fiesta
para el aniversario de El Peneca

El alma selecta de Roxane
que bebe algo mirando el vacío
Elvira Santa Cruz es Roxane que bebe algo
rodeada de adultos

No atiende
Va cruzando aún la Puerta del Día
en la montaña sagrada de Nikko
a 90 millas al norte de Tokio
ahí está
rodeada de criptomerias
y hay una revolución allá afuera

son más extensos los arrozales y las hortalizas
La mujer del campo no viste floreado kimono
ni es su peinado monumento artístico
Mira
con las piernas desnudas
en el fango de los arrozales
cubren sus espaldas capas de fibra
arroz a medio trenzar

El alma selecta de Roxane sabe
está hecha de arroz toda
ha imaginado ya un mundo repleto de mujeres
con las piernas desnudas en el fango
ha trenzado ya los arrozales para las niñas del mundo
y ahí está afligida para siempre
detenida en Bellavista 069 domingo 22 a las 4 de la tarde
donde todavía no amanece
y no puede ser la hora de partida

 

De Aventuras en el tráfico de alcoholes (2023)

PRIMERA SESIÓN

Pareciera que ayer mismo
volábamos en bicicleta por calles clausuradas
escapando
propulsados por psicotrópicos en un país ardiente
cagados de miedo vertiginosas
azuzando hasta a las flores

Ay el amor de mi tribu
por los himnos y balazos
Ay mi próvida tribu
vuelta loca

Escopetazo y baliza
Es octubre en medio del invierno
Es octubre otra vez y para siempre
4 de Julio en Plaza de Armas
Suben las piedras se esparcen los nombres
las fuerzas armadas sitian el solar

Una mujer aimara graba en su teléfono
al ambulante herido
Agitadas las carnes en tropeles de humo
y ganas de llorar

Un anciano desmigaja el pan
para sus amigas nuevamente
Hervidumbre
Carcajeo
de nuevo el gas

Nos metíamos de todo con Alamiro y Laval

Vienen con nosotros
Mírenlo al Oppen Está picando
el asfalto con un chuzo
Mírenla a la Berenguer Haciendo girar
5 cabezas militares
Elvira no ha podido venir
pero en su nombre explota un monumento
Raúl está triste
se ha manchado con sangre su blanco disfraz

No entraremos a esa noche dócilmente
No entraremos a esa noche dócilmente
No entraremos a esa noche dócilmente
Las consignas han cambiado
acota Alamiro
Han cambiado de manera radical

Es la década del fuego
y aún así en casa después del horror
la Dickinson la cautelosa Dickinson
nos aceita los ojos
en felinos regaños
nos limpia las heridas con amor

 

LA COLINA

Hoy no logro comprender cómo la gente
tiene preocupaciones tan distintas a morir

Un poeta fundó una vez un cementerio
Cadáveres reales en nichos de papel
Qué otra aspiración podría yo tener
si las palabras ya son tan viejas
los edificios hermosos e infinitos
y la naturaleza un toro abatido
en cuyos ojos creemos ver estrellas

Da igual si se trata
de hombres mujeres de carne o verbo
humo y cenizas
humo y cenizas sobre la llanura
y no es novedad entonces por qué
atenerse a estas horas de cigarro
caducos sueños de belleza
y digo pueblo patria amor digo de nuevo
construyendo juguetes de palabras para nadie

He aquí todo
todo lo que queda entre serpientes
un pedazo de carne enamorado de un pedazo
de tierra de una vibración en el aire eso es todo
un gesto de amor indistinguible entre las piedras
un hueso alguna vez ardiente y decidido
ahora tan blando y sensual como la selva

 

CRUZ YA ENVEJECIDO

He perdido desmesura con el tiempo
yo que antes me desgarraba la carne
y prendía cirios pensando en un dios de cascabeles
con cigarros en el pan y orgías de feriado
tan ardientemente juvenil
pensando que Bohemia no era mera calentura
cruzando la ciudad en línea recta
sepulturas abiertas guijarros como galaxias
destellando río abajo yo muerto de amor

Mas mira ahora terror de mis pisadas
Un señor abultado y temeroso
dedicado a la mentira
viendo a su madre morir entre algodones
preguntándose por qué tanto tiempo y espacio
rodeado de avenidas y tiendas extrañas rodeado
de extraños y palabras de afecto
que no sé corresponder

Sólo quisiera escribir un libro
donde pudiesen ver la breve llamarada que fuimos
nuestras anotaciones de la feria
los poemas truncados los manchones
de vino y damasco
El rabioso deseo de un poema en el cual vivir

Y verlo también yo mismo
tal y como fue
leerlo junto a ustedes enternecido
pues ya todos han muerto
y sólo guardo de ellos estas llagas en el vientre
unas pepas de granada
la maravilla de lo obvio
pequeños alfileres
donde vimos la felicidad alguna vez

 

ALAMIRO SE DESPIDE
cfr. Testimonio de Drácula de Jenaro Talens

Estas son mis palabras
mis últimas palabras
Las encontré junto a la acequia de mi pueblo
brillando indistinguibles de un brote de aromo
el mismo que ahora crece sobre mí
sombreándome completo

Me extravié hace un año
y por más que he dejado mi reflejo
iterado en vertientes y antiguas cortezas
nadie ha dado conmigo
y recorro hace un año solo
por estos caminos donde se repiten
espejos en espejos deshabitados

Todo es posible aquí
menos yo
Tan solo yo soy imposible
un cuerpo sin volumen
mero pensamiento
enviando inútiles augurios
desvanecidos de antemano

Un personaje
yo también fui un personaje
y ahora que dejo de serlo
quisiera decirles
a los próximos que vienen
que bajo el grueso porte de un aromo
se está muy bien

 

LA DICKINSON NAVEGA

Así es, así es el pueblo
decimos respirando en el bosque

María José Aravena

 

Tiempo ha que no sé de ellos
Destruí los barcos mira sus trozos
pensativas brújulas sobre el agua
queda inercia
de apuntar hacia otra parte por qué no aquí
aquí en los años y en los días
comidas humeantes que pudimos tantas veces
pinceladas o segundos lo mismo para mí

Divertida ha sido esta paciencia
cuán calmo el invierno
cuando debo dejar casas inconclusas
y un cuerpo aliviado en el alcohol

Bien podría decirse que es tristeza
de nadie tocando mi puerta
ni trayendo a la hija la fragancia de los mangos
o costumbre de decir así como los nardos
–nadie pide a las flores
explicación de sus virtudes–
decir como lo hace un árbol tembloroso

Por eso creen que estoy muerta
o que muero de pie
no saben que es éste mi acuático lenguaje
en el que mi cadáver se confunde
con llanto de queltehues
maderas del naufragio
que reanudan su marcha
hacia el nogal

 

BOGOTÁ GIRARDOT COCORÁ

Turista
con un Pielroja en la comisura
marinado en vino un dulce Pielroja
y un sudor aún más dulce

¡Ay Cundinamarca!
Yo te he visto antes
He visto antes la inalterada
familiaridad desta silla desta mesa
que prevalece en medio de la selva y el verano

¡Ay Espantosa Colombia!
repleta de cavilosas carreteras
llena de jóvenes y tombos
No tenemos recuerdo alguno tú y yo
y nos hemos amado tantas veces

 

 

 

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