«Modelo nacional o hecho en el extranjero» sobre «Llegada del malnacido» de Andrés Cisnegro por Sergio García

Etiquetas:    


Modelo nacional… o hecho en el extranjero
sobre Llegada del Malnacido de Andrés Cisnegro
(artepoeticapress, Nueva York, 2022)
Traducción al inglés por Chritopher Perkins
por Sergio García Díaz

 

Desde que lo conozco es un ser que busca, un trashumante que carga y camina. Un poeta en voz alta que pregona. Un vendedor nato de libros, para el cual no existe el “no”. Así fue que entre otros tantos proyectos, emprendió también Cisnegro ] lectores de alto riesgo [. 

En esta oportunidad, me toca presentar Llegada del Malnacido. Como dice la canción “llegó borracho el borracho”, el título del libro convoca a imaginar dos cosas: poniéndole el artículo “la” nos habla de una bienvenida, pero sin artículo, nos habla de alguien que no es bienvenido. De alguien que no fue invitado, de alguien que fue arrojado o llegó por su propio pie a algún lugar. La condición del migrante. 

Otro ingrediente que contiene este libro es que es una edición bilingüe. Y eso ya lo hace misterioso. ¿Cómo se oirá en inglés? En el prólogo nos dicen que es un “conjuro para mantener unidos los fragmentos de un territorio que está a punto del colapso”, Jorge Pech, dixit. Por otro lado, nuestra querida Francesca Gargallo dice: “Hay algo del fin del mundo que el poeta convoca cuando escribe desde el vértigo urbano con imágenes colectivas de destrucción” y agrega “El Malnacido es quien dejó de temerle a la muerte” y reclama le devuelvan su país.

Adentrándonos en el poemario, de marrasnos dice el poeta: “Somos muchos más que un millón de manos/ las que saben, México fue desmembrado”, es una evocación a la pérdida de la mitad del territorio nacional, por no decir la venta continua de gran parte de nuestros recursos naturales, por no contar la sobreexplotación laboral a la que están sujetos miles de migrantes. “Porque nacimos condenados, lo sabemos,/ zurcidos a las amarras de la historia”, escribe, para luego agregar: “…que dejemos de temerle a la vida”: “deja atrás el futuro y olvida morir a diario”. 

Declara el poeta: “la libertad no es un bien general/ sino el fruto de una lucha particular”. Este es un poemario que critica la realidad. Es una diatriba, una denuncia contra quien resulte responsable: contra los que han ofertado al país, contra los que han depredado. “México/ es una casa que remodelaron/ para venderla al doble de precio” y rescata el México profundo, aquel del que hablara Guillermo Bonfil Batalla, Luis Villoro, y tantos otros historiadores, filósofos y poetas. Dice: “Antes de ellos ya estaban los pueblos./Y después de ellos permanecerán”, claro, si no es  que los expulsan o los desplazan haciendo uso del crimen organizado. “Before them, the people were here/ And after them, the people Will remain”. “Yo no tengo país, soy pueblo”. 

Es difícil el asidero ante tanta acumulación de realidad. Puro desbarrancadero. Pero llega otro río de realidad y te lleva e incorpora y te das cuenta de que sigues ahí. Aquí. “Vivir es terrorífico cuando nadie hace nada”, a pesar de la propuesta descolonizadora, siguen habiendo mujeres muertas, tiradas, re-victimizadas. 

“Yo no es el otro”, “que Freud te diera pistas/ del mecanismo aproximado del mal/ no te quitó lo pendejo”, habla el poeta entre líneas contradiciendo preceptos que de algún modo se han vuelto dogmas en la tradición poética y literaria, y eso no es suficiente, el poeta se va a un yo emocionado: “Temes que tu hijos olviden las caricias/ y los sacrificios, o que los amores/ de tu vida no recuerden/ el acto heroico de tu sexo/ y aquella noche que reparaste/ el bóiler bajo la lluvia”, me llegó, no es fácil saber todos esos pequeños actos heroicos y cotidianos son sólo memoria personal y te dan otra conciencia “…al instante en que entiendes/ lo que significa el caos que se desata/ cuando una flor muere”. 

Hay evocaciones por doquier: a “nadie se baña dos veces en el mismo río”, al Principito “lo que hace más importante a una rosa” o al simple aleteo de una mariposa. Cuestiona que la poesía esté también en el asesinato, que sea un acto estético, “humano demasiado humano”, lamenta con un tono nietzscheano

“Sin vuelta de hoja/ ese niño con odio era yo”, “No hay absolución, no hay pecado/ no hay redención es éstas palabras”, “La verdad es un instante que no hace libre a nadie”, y con esta última línea contraviene la clásica frase de Sócrates “la verdad os hará libres”, que sintetiza la importancia del conocimiento para nuestra evolución. 

Este poemario es una osada apuesta donde nada sale bien parado. “Nací despadrado y desmadrado”, “cuando nací nadie me esperaba”, “aprendimos a caminar/ junto a los que caminan/ en contra de todo”, y dice el poeta: “la única barbarie es el amor”. Al final, carpe diem.

Hay que leer Llegada del Malnacido porque malnacidos somos todos los que andamos del lado moridor, del lado de los perdedores, “de los nadie”; de los precarizados. Del lado de los que hacen uso de su tiempo para crear, para ser y estar. Para estar vivos. Para los que no temen a la muerte, porque nos duele la vida.

II

Y con qué fin, toda esa dialéctica en la historia/ para qué ir al paraíso estando muerto/ para qué alcanzar la gloria estando vivo/ si la gloria está muy lejos de este huerto.

III

Byung-Chul Han en Capitalismo y pulsión de muerte nos dice: “Lo que llamamos crecimiento es en realidad una proliferación carcinomatosa y carente de un objetivo fijo. Actualmente estamos asistiendo a un paroxismo de producción y de crecimiento que recuerda a un paroxismo de muerte. Finge una vitalidad que oculta que se está avecinando una catástrofe mortal”. Concuerda con el libro de Cisnegro en la tensión que hay entre la vida y la muerte, entre el Malnacido y el Biennacido (que ya no hay). 

“La producción cada vez se parece más a una destrucción. La auto-alienación de la humanidad posiblemente haya alcanzado aquel punto en el que experimenta su propia destrucción como un goce estético”. A partir del poemario de Andrés Cisnegro y del libro de Byung-Chul Han, como dijera Freud, hay un malestar en la cultura. Freud dice que el hombre con su “cruel agresividad” es una “bestia salvaje que ni siquiera respeta a los miembros de su propia especie”. Lo que llama la pulsión de muerte. 

El capitalismo es donde el hombre puede desfogar mejor la agresividad de bestia salvaje. La agresividad específicamente humana: la violencia guarda estrecha relación con la conciencia de la muerte, que es exclusiva del hombre. La economía de la violencia es dominada por una lógica de la acumulación. Cuánta más violencia más poder. La acumulación de poder para matar genera una sensación de crecimiento, de fuerza, de poder, de invulnerabilidad y de inmortalidad. 

De otra forma Andrés grita esa desesperación y esa impotencia que se siente ante lo vulnerable y que es “lo vulnerado”: Lo que ha ido descarnándose: la cosa.

 

d

 

Y cuando comience otra vez el juego

si van a construir estadios,

sean estadios para la poesía

y se llenen de música y danza;

año nuevo en la tierra.

Que los días aciagos zapotecos

y todos los de todas las lenguas

llenen, colmen, desborden;

que baile el sol sobre la charola

y sus frutas sobre nuestra cabeza.

Que caiga borracha la luz

y nos bañecon su leche de sal.

Que los estadios se llenen de poesía

                  y nunca más de pobreza.

 

d

 

And when the game starts again

if they build stadiums,

let them be stadiums for poetry

and filled with music and dance;

a new year on earth.

Let the dark Zapotecan days

and those of every tongue

fill, heap, spill over;

let the sun dance on a tray

and its fruits atop our heads.

Let the drunken light fall

and bathe us with its salty milk.

Let the stadiums fill with poetry

and never again with poverty.

 

f

 

Haz tu crimen consciente.

No robes a tu hermano.

No acrecientes la pobreza de los pobres.

No apuntes tu pistola en la cabeza

del recién nacido junto a tu casa de adobe.

Que tu crimen sea una auténtica obra.

Amputa las manos del príncipe.

Arranca la corona al futuro rey

y fúndela en alianzas para el pueblo.

Y si tienes el coraje, cuando tengas

al niño que impondrán como dios

en tus manos, libéralo, enséñalo

a ser pueblo, que aprenda el difícil arte

de vivir sin reino.

 

f

 

Commit your crime mindfully.

Do not steal from your brother.

Do not increase the poverty of the poor.

Do not point your gun to the head

of the newborn near your adobe house.

Make your crime an authentic creation.

Amputate the prince’s hands.

Snatch the future king’s crown,

and melt it into an alliance with the people.

And if you have the courage when you have

the baby that they will treat like a god

put into your hands, free him, teach him

to be of the people, let him learn the difficult art

            of living without a kingdom.

 

 

Dominio público

 

Bien se sabe que el amor es la barbarie.

Que tu casa es el odio y que todos

caminamos con el bien en contra.

A un lado, el amor y del otro, nosotros

los inconvenientes, los solos, los huraños

que le ponemos pero a todo.

Fríos, burlones, molestos,

irreconciliables, odiosos,

perfectos para la hoguera

incivilizados] qué poca educación [

monstruos de malos modales

hijos de Sócrates olmeca

venidos de quién sabe qué mazmorra

feos

bestias que mordemos la mano

de quien intenta meternos a trabajar

] honestamente [ como albañiles,

jardineros o guardaespaldas

corazones negros y no rosas carmín

malhablados, malpensados

envidiosos porque no alcanzamos jaula de cristal

resentidos por “puro gusto”

inmunes al dolor

desconfiados

vengativos, incapaces de amar.

Niños héroes que nacimos muertos

porque ningún padre nos reconoció

y nuestra madre nos lanzó con los perros

para que aprendiéramos a ser hombres

bestias que aprendieron a sobrevivir

sobrevivientes que aprendieron a pelear

duros, insensibles al calor supremo.

Porque cuando un padre nos trató de recoger preferimos la vida,

y cuando una madre nos quiso levantar, preferimos la muerte.

Encabronados, inconformes que luchamos para vivir,

animales que desde muy pequeños aprendimos

que la única barbarie es el amor.

 

 

Public Domain

 

It is well-known that love is barbarity.

That your house is hatred and that we

allwalk with good against us.

On the one hand, there is love, and, on the other,ourselves,

the inconvenienced,the lonely, the sullen

whoput but before all else.

Cold, rowdy, annoyed,

irreconcilable, loathsome,

perfect for the uncivilized

home ]lacking in culture [

monstersof bad manners

children of Olmec Socrates

coming up from who knows which dungeon

ugly

beastswho bite the hand

thattries to put us to work

] honestly [ as masons,

gardeners or bodyguards

black hearts and not crimson roses,

foul-mouthed, dirty minds,

haters because we are not enough for a glass cage

resentful“just because”

immune to pain

suspicious

vindictive, incapable of love.

We children heroes are born dead

because no father claimed us

and our mother threw us to the hounds

to teach us to be men,

beasts who learned to stay alive,

survivors who learned to fight

tough, numb to the extreme heat.

Because when a father tried to pick us up, we preferred life,

and when a mother wanted to lift us up, we preferred death.

Pissed off, we nonconformists fightto live,

animals who from very early on learned

that the only barbarity is love.

 

 

 

BiografíaPublicaciones

Andrés Cisnegro, pseudónimo de Andrés Cisneros de la Cruz. Ciudad de México, 1979. Poeta, ensayista y editor. Impulsor del Debate Abierto de Crítica Poética, 2008-2012 (en colaboración con Casa del Lago) y del Torneo de Poesía (Adversario en el cuadrilátero), los Miércoles Itinerantes de Poesía y el Premio Latinoamericano de Poesía Transgresora. Colaborador del programa Luces de la ciudad (en la Hora Nacional) y Radio Etiopía. En 2017 realizó la Caravana Nacional de Poesía Colmillos de Musgo, que recorrió en noventa días tres localidades por cada uno de los treinta y dos estados de la República Mexicana, documentando movimientos independientes de poesía. Como periodista fue parte de la mesa de redacción de El Universal y El Independiente, y colaborador de la revista Bucareli 8 y Chilango, así como investigador de poesía especializada, para la Gran Fiesta Internacional Ajedrez, UNAM 2012. Le fue concedido en 2016 el reconocimiento Prometeo Sur (Premio al Fomento de la Cultura, la Ciencia y el Arte), así como el reconocimiento a la trayectoria literaria por parte de la Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de México y las Casas del Poeta A. C. en 2019. Segundo lugar en el Certamen Internacional Relámpago de Poesía Bernardo Ruiz, 2008; mención honorífica en el Concurso Nacional de Poesía El Laberinto, 2004, y en el Concurso Nacional de Poesía Jaime Sabines, 1999. Segundo lugar en Premio Nacional de Poesía Temática Tinta Nueva 2011.

  • Camisa de once varas (Blanco Móvil, 2020). 
  • Llegada del malnacido (Artepoèticapress, 2022)

Sergio García Díaz nació en la Ciudad de México el 11 de julio de 1962. Estudió la licenciatura en Historia en la ENEP/Acatlán, UNAM. Escritor de poesía, novela, cuento y ensayo. Ha sido merecedor de los reconocimientos de Video Poema Casa del Poeta A.C., 2007. Revista Desmadre, 2008. Slam Poetry, 2013. Parte de su obra se encuentra en las antologías 100 años de poesía visual en México, compilada por Araceli Zúñiga, Ediciones Del Lirio, 2015. Hablemos de poesía, Verso Destierro, 2016. La ciudad de los poemas, Claudia Kerik, Ediciones del Lirio, 2022.

 

 

Colaboraciones relacionadas

Comenta

Tu email no será publicado. Los campos marcados con * son obligatorios

Síguenos por redes

Nos encuentras

Proyecto mARTadero | 27 de Agosto con Ollantay | Cochabamba - Bolivia

+591-4-4588778

laubreamarga@martadero.org