Marcia Mendieta Estenssoro | Bolivia

Etiquetas:    


BiografíaPublicacionesAutores Recomendados

Marcia Mendieta Estenssoro (Bolivia, 1992) es poeta, narradora y comunicadora. Cursó el diplomado en Escritura Creativa en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), donde ahora es docente, y la maestría en Escritura Creativa de la Universidad de Nueva York (NYU).

 

  • Estefanía Angueyra (Colombia)
  • Eliana Hernández (Colombia)
  • Ada Limón (EE.UU.)
  • Tilsa Otta (Perú)
  • Carolina Dávila (Colombia)
  • Fernanda Martínez Varela (Chile)

 

 

Marcia Mendieta Estenssoro

 

 

era verano y amanecía

aun sin abrir los ojos la luz raspaba

desde mis párpados hacia afuera

era esa una luz brumosa

denso ardor y destello y estocada

sobre mi cuerpo horizontal

 

era verano y amanecía

y aun antes de abrir los ojos

la disposición de los objetos

se revelaba con claridad

de los párpados hacia adentro:

la cómoda y el espejo

donde antes la cómoda y el espejo

la mesa y el librero y el cuadro

donde antes cada uno

 

podía decir al frente a un lado

a mi costado bajo mis pies

podía decir estoy cerca del borde

mis brazos pendulan a poco de rozar el suelo

 

no necesitaba abrirlos para saber dónde

 

pero ahí estaba

pensaba de pronto

la luz rasposa la bruma ardiente

persiguiendo los objetos

 

recordaba entonces

todavía con la oscuridad

restante del sueño

la claraboya y el asombro

cuando la noche anterior

y la noche anterior a esa

vi mi cuerpo recostado ante el reflejo

 

al abrir los ojos ya sabía:

no había cómoda

no había espejo

no había mesa

ni cuadro ni librero

 

o sí

pero eran otros

 

el borde y el suelo o más cerca o más lejos

 

era verano y amanecía

era el primero de todos los veranos y amanecía

 

 

días

han pasado

cuarenta y cinco

escucho

mientras veo

por la ventana

el brotar

de los cerezos

cuando esto

acabe

pienso

cuando

esto

la amenaza la

invasiva muerte

velada

de viento

afloje el pulso y

revele sus costados

quizá entonces vea

por una ventana

por otra ventana

el brotar de

los tajibos

 

 

pero al menos 

tengo

los rayos del sol

al menos la luz oblicua

que invade que

fulge la mañana

que me dice a mí

perdida todavía

hundida yo

en esta noche de

sábanas

en esta constelación

respiración

temprana

me dice

despertá 

dejame entrar

entre tus pestañas

levantate   

afuera quizá llueva

quizá escampe o no

quizá fuera 

algo pasa

pero aquí

los rayos del sol

pero al menos

la luz

al menos

 

 

y si queda para mí

un resquicio unas semanas

minutos o la más breve

de las vidas dentro de las vidas

y si esto que llamo esto

como capricho por no encontrar

otra palabra termina encapsulado

y si después de todo esto

que no es todo

se viene

la ranura el corte el precipicio

y se piensa de más la caída

(el violeta

que se extiende

pintura abstracta

sobre lienzo de durazno)

y de nuevo la caída vista

como caída

 

nada

me digo

 

si algo aprendí

fue dándome toda

y si algo sé es

cumplirme plazos

 

 

So lovely the time between now and the next phase

Astropoets || Semana del 6/6 para Acuario

 

es tan adorable 

tanto

ver la botella de plástico

que vibra en el marco

de la ventana

hacia el borde

que encierra un río

y no cae

que se deja pendular

en su marea

y no cae

retumba el piso

hay piano

hay tempo

y no cae

hay un sol

que todo lo empuja

y se mantiene

con la fuerza misma

de una bebé que nace

obstinada ella

en destejer el cordón

que rodea su cuello

con la fuerza misma

de la imagen de un sueño

que amenaza la mañana

con borrar del todo

y aun y todo

persiste

con la fuerza misma

de la palabra

que ronda y queda

después del ruido acunada

en moisés de mimbre

bajo un móvil de hilos

pendiendo

de un pájaro

y luego se

recuesta

exhausta

en un poema

con la fuerza

de esa respiración que

de pronto

vuelve a ensanchar el pecho

cuando afuera escuchamos

que el aire apenas

es tan adorable 

pienso

pensarnos

pura raíz y pura fase

pura imagen y traspaso

puro latir que en sí mismo

plástico y marea

que no cae no cae

y aun y todo

el viento

necesita

cuerpo

 

 

en otoño me deshojo

se me cae el pelo

derramo mis pestañas

las encuentro en la funda de la almohada

pido deseos apretando pulgares

las uñas se me rompen

se me quita el color a playa

la playa ha sido y será siempre un espejismo

se me oscurece el tinte

y ahora es naranja y ahora mostaza

y ya no es rubio

nunca en realidad lo ha sido

el sudor que de tanto caminar

derramé en el asfalto

se ha secado

el pelo vuelto a crecer

aunque ahora se caiga

y al cerrar los ojos

y al abrirlos

ya no está el ocre

ya no el ladrillo

ni siquiera el rojo encerado

el rojo de las baldosas de esa casa

y cuando cierro los ojos

se ha cumplido ya un año

se ha pasado el otoño

y yo aquí

por empezar el invierno

deshojada toda

toda vuelta a mudar

 

 

(quizá no entienda

el ruido de afuera

pero del silencio aquí

germinó

una orquídea)

 

estuve también atrapada entre las llamas

cuando se nos desintegró la tierra fértil

entre las grietas de la mano

cuando en los poros la grama ardía enquistada

cuando el humo en la lengua y la ceniza

 

quise entonces el pigmento de las hojas

incrustar mis pies en la serranía quise

silenciar las aves en su exilio involuntario

soplar al incendio vientos huracanados

con todo mi soplar apagarlo

y se me desbarrancó el querer en millones de pedazos

en millones de hectáreas de greda calcinada

 

un poco de mí se fue en esas esquirlas de fuego

que ascendían como ahora aquí descienden

los copos de invierno que envuelven la herida

 

 

 

Colaboraciones relacionadas

Comenta

Tu email no será publicado. Los campos marcados con * son obligatorios

Síguenos por redes

Nos encuentras

Proyecto mARTadero | 27 de Agosto con Ollantay | Cochabamba - Bolivia

+591-4-4588778

laubreamarga@martadero.org