Lisset Orihuela | Perú

Etiquetas:     ,


BiografíaPublicacionesAutores Recomendados

Estudiante de Contabilidad y Auditoría en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Ha participado de distintos festivales a nivel nacional e internacional, entre ellos, el Enero en la Palabra (2013 y 2016), II Festival Internacional de Poesía “Ari Quepay” (2013), III Encuentro de Poesía Iquique Descentralizado (2013), IV Festival de Poesía de Lima (2013), II Festival de Poesía de Quito “Lectura de un kanibal urbano” (2017),“Arequipa Imaginada” (2017) programa de recorrido para escritores en Perú, ANTIFIL (2017), entre otros. Forma parte del colectivo de difusión cultural Amartide la ciudad de Ayacucho. Han sido publicados sus poemas en plataformas virtuales como: letras.s5, Chile, y Cráneo de Pangea, Ecuador, recientemente. Está convencida férreamente que la poesía es un camino hacia el auodescubrimiento.

Es parte de la colección de Poesía Latinoamericana “El árbol migratorio” junto con poetas de Ecuador, Venezuela y Chile, publicando así su primer libro “Nadie nos habita/Manan saphiyuq”.

Alexander Hilasaca (Perú)

Maria Paz Valdebenito (Chile)

Claudia Caparrós (España)

 

 

 

“Es porque pude ver a Dios, cara a cara

Génesis 30:32

1.

En el principio nos resistimos a vivir

(Vivir es una daga

hermoseando el cañaveral)

El pezón de madre que no volvemos a probar

La incertidumbre La nostalgia

QuédateQuédate

 

Todo lo que vive,

vive bajo su propio riesgo

¿Entonces, qué es vivir?

¿Qué es pedir un abrazo al mediodía?

¿Qué es que nadie te lo dé?

¿Tiene sentido?, se han preguntado todos

¿Y Dios? ¿Es una masa nebulosa de

polvo y fuego?

Nadie nos habita,

¿No lo ves?

Horus y Brahma no comparten

la glándula,

es de todos.

Todo lo que vive

vive bajo su propio riesgo

Todo lo que vive bajo tus pies, vive con riesgo

La mañana que amas tanto, vive bajo riesgo

El beso que te despierta…

A riesgo de seguir viviendo.

 

4.

Nenúfar

Para que conserven su libertad,

las palabras

y los gestos deben ser imperfectos.

Arrebol

Lo imperfecto es perfecto

Todo se desvanece

Nenúfar

¿No se transforma?

Arrebol

Anduve silente bajo las sombras naranjas

Las calles, los bosques con rejas, las bancas

innumerables

Nacido en las lunas lilas de un Abril

desmadeja el ovillo de su memoria

un niño

No soy capaz de decirle que crecerá

que no será éste, si ya lo es, el único ovillo.

Tu memoria es una epístola,

un asomo profundo de que estás vivo,

un licor lánguido

Serás alto, quizá, amarás con intensidad

Y toda suela de zapato bajo tus pies, perecerá,

por ser del sexo que eres,

no te darán descanso, querrán que crezcas, rápido…

¡Demora, te lo pido!

Tal vez

Me equivoque

Y crezcas listo con la adarga bajo el brazo.

 

5.

Esta edad de hecatombe,

donde parte la mirada

en ralos trozos -que luego llamaremos recuerdos donde

caben los primeros uniformes de la infancia

donde caben todos los átomos de maldad pueriles

allí, el mundo se abre en herida.

 

Sí, el pecado existe

no es nada nuevo lo que te digo

Ya has clavado la mirada en el pavimento

vistes uniforme

y no te resistes a que te bauticen o

te crucen por la calle tomándote de la mano

el mundo se abre en herida

bajo tus pasos,

no lo olvides

no olvides que tuviste cinco años

y tu vida comenzó

con un uniforme gris

que poco a poco

fuiste desobedeciendo

como desobedeciste

la salada línea

que cubría

el trazo lambdoideo

que te concedió el pecado.

 

 

«Rotación de mi cuerpo hazme volver a mi cuerpo»

J.E. Eielson

2.

Los chasquidos de vocales

me estremecen

La palabra puede crear

es fértil

El acto

lo hace nutritivo

delicado

e

ilimitado

como

una

púa.

 

 

ALETEO

Esta mañana es un crimen

de cincuenta y cinco aleteos por segundo

de mil doscientos latidos por minuto.

El tiempo

está cansado y

nos retrata en llanto

 

¿de qué sirve el llanto?

si no para cargar el arma

muy temprano por

la mañana

y ser el crimen

de cincuenta y cinco aleteos por segundo

de mil doscientos latidos por minuto

El tiempo lleva puesto sus mejores botas

y el traje curtido al cuerpo

su lengua bífida

nos lezna

el

néctar

con el que

despertamos

simultáneos

con

el

alba.

 

 

6.

La semejanza es una trampa mortal. Nadie que se

conozca dirá que es igual a otro, ha de ser, más

bien, un reposo que nos entreabre de a poco, para

descubrirnos, como un fruto fresco.

 

Ser semejante nos convierte en presos. Prefiero

que me descomparen, que no dibujen más siluetas

sobre mi nariz, que me digan que respiro menos

aire que el que todos respiran. Prefiero hacer

fotosíntesis.

 

La semejanza entreteje a los humanos como una

sola masa, como una unidad egoísta. Prefiero

desprenderme y transitar por el hilo rojo que

nos une a todos, libre y natural.

 

 

III

TARDE: LOMO DE MEGANEURA

El cielo es paraíso negado a los humanos

A veces por no ser ave, langosta o polen

Las siluetas dibujadas por

Millones de otros antes de nosotros,

Que nacen al asomar

Nubes

Sol

Agua

Se alzan,

para

d          e          s          g          a          r           r           a          r

 hasta lo hondo en

la mirada del nonato

como un mito desproporcionado

Luego

Domesticado, el cielo, puede ser

surcado, a través de una Meganeura con ventanas.

Abajo

El cadáver, de lo que somos y fuimos

 

IV

PARA HURGAR EN LA MEMORIA

Para hurgar en la memoria

Creo en las escenas, en los actos,

En los nombres,

que alimentan la madriguera maternal

En el desierto de las horas,

escamas del atardecer

en la

cintura del cielo.

Creo en la excusa de que todo es verdad
aunque eso signifique
volver a donde se comienza.

Creo en la sangre,
río de vaivenes,
cruzando el cuerpo-hijo.

Pero, sobre todo
creo en la imaginación

Nacida por el reflejo interno,
rebote espacial entre
uno
y
otro
cuerpo

 

V

SITUADA

Nadie respondió al llamado

Hasta que de tocar tanto,

En esquirlas me repartí.

Una a una, su desmenuzada

hermosura fue tomando forma

Encontré, entonces, al estallar,

además de mí.

Esquirlas de vidrios

Y

Otros minerales

Restos de cuerpos —jamás cadáveres

Semejantes.

Algunos seguían estallando, frente a los vasos

en aquella enramada

nave de la ciudad.

 

VIII

MIGRAR

Para migrar me resisto a la idea de pertenencia

y permanencia,

como si se trataran de polos opuestos.

Porque solo en lo que ocurre está lo verdadero

y no de lo que se huye.

Para migrar, la historia me concede

sus «misterios», nombres,

calles tempranas y ancianas,

también, la delicadeza de desnudar la imaginación,

desalojar las madrigueras

y desovar el tiempo de la memoria.

 

Para migrar, practico esculpir de mí

el lado que advierte, posible

camino de libertad.

Colaboraciones relacionadas

Comenta, si se te antoja...

Síguenos por redes

Suscríbete a La Ubre Amarga

Nos encuentras

Proyecto mARTadero | 27 de Agosto con Ollantay | Cochabamba - Bolivia

+591-4-4588778

laubreamarga@martadero.org