Jonathan Guillén | Chile

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Escritor y Profesor de Lengua Castellana y Comunicación. Ha colaborado en diversas publicaciones digitales y participado en encuentros de poesía a lo largo de Chile y en países como Perú, Bolivia y Argentina. En el 2013 es publicado en la antología Predicar en el Desierto: Poetas Jóvenes del Norte Grande de Chile de la Fundación Pablo Neruda. Actualmente es egresado del magíster en Estudios Literarios de la Universidad de Buenos Aires.

Urbana Siniestra (2008, 2014)
Abandono
(Inédito)

¿Tiene usted la biblia en casa? Magdiel Torres (México)
Hacedora de lluvia Matilde Méndez (Argentina)
Hechiza (Antología) Víctor Hugo Díaz (Chile)
Manchas de agua (Antología) Roy Sigüenza (Ecuador)
Espinozsa Fiorella Terrazas (Perú)

 

Jonathan Guillén

(de Abandono)

 

Autoexilio 5

No recuerdo
el minuto exacto
donde todas las trayectorias
me condujeron lejos
sobre los barcos en descomposición
con pájaros que duermen
inmóviles a pesar del viento
con un ojo vigilante
a medio abrir pero latente
un espacio abierto
tantos desiertos
no sabes cómo pegaba la arena en la mirada
la memoria caía a los lados
era un pequeño alfiler clavado en el pecho
mojada la camiseta por la sangre
pero no recuerdo
el minuto exacto
la decisión correcta parece mentira
anduve lejos
en otros sueños
otras personas soñaron conmigo
estoy seguro
alguna noche
escuché mi nombre en el desierto
y supe que ella soñaba conmigo
creí reconocer la voz
después de todo no me despedí
de nadie
en absoluto.

Casi recuerdo a mi madre
su rostro
de pie
en cualquier lugar de la casa
más bien recuerdo la casa
mi madre cocinaba en silencio
una canción llegaba apenas audible
era Cocciante
bella sin alma
pero yo jugaba también en silencio
y pensaba sufrimientos
y una vez salí a dar una vuelta larga
me perdí
lloré
me encontraron
pero la sensación quedó incrustada
casi recuerdo a mi madre
y ahora que camino nuevamente
es la misma sensación
desde entonces
desde aquí lejos.

Casi recuerdo a mi padre
a sus herramientas más que a él
al ruido
que hacían por las tardes
cuando simulaba estar enfermo
para seguir leyendo a escondidas
libros que encontré olvidados
en el cuarto donde mi padre tenía herramientas
mi futuro
y su deterioro
dentro de un mismo cuarto
por eso casi recuerdo a mi padre
ahora es un buen hombre
cansado
tranquilo
satisfecho.

Casi recuerdo a mis hermanos
tanto dolor cada uno de nosotros
los escucho a todos en el destierro
creo que algunos sueñan conmigo
pero yo los convoco
cuando camino
por estos desiertos
por estas playas
por las carreteras
en ambas direcciones
pero siempre lejos de casa
día y noche
solo
pensativo
sin querer repetirme en un mismo lugar
y nacer mejor
en otro momento.

 

Las playas secretas

Hay que saber sonreír cuando lastiman
colgados de cabeza los recuerdos
individuos pintados en una pared derruida
en espera de una limosna
sonrientes los ojos se les cierran
al momento de recibir la bala
en un país desolado por el hambre
donde fotógrafos
de todas partes del mundo
con el lente abominable
llenan la playa como las moscas la carne
mutua intranquilidad entre ésta y el objeto
detrás de una alambrada
todos los brazos encontrándose con el suelo
pálido carnaval de máscaras
mujeres con el maquillaje corrido
atrás quedó el furor que movieron los pies
disolviéndose en cada huella
un caminar de barro
pisar temblando y con la mirada asustada
recomenzar nuevamente desde la nada misma
más atrás
digo más atrás hasta las raíces
digo más atrás todavía
motores impulsan desde las profundidades
el ruido sube por la pendiente
las olas parecen hablar con un lenguaje de espuma
pero es un país desolado por el hambre
ya no lo alimenta el océano Pacífico
ya no hay que venir a mirar la playa
se mira uno en el espejo
y éste
sólo devuelve fragmentos de la costa.

 

Basureros

La piel oscura de las ciudades
esconde misterios bajo las piedras de la playa.

Se ordenan como regimientos
a punto de salir a la masacre.

El miedo apenas colgando de los hombros
replegados
soldados del antenazo.

Cargan sus armas bajo la pleamar.

Uno a uno
los otros hombres
han comenzado a desandar

Se distancian y se disminuyen
se tapan los oídos
retroceden
hasta quedarse completamente dormidos.

 

Distanciamiento

Observar desde la distancia la mala jugada
verse frente a frente afuera de universidades y cines
digo a uno mismo
algo así de parecido a esas profecías alemanas
o publicidad televisiva o no recuerdo bien
pero una mala jugada es otra cosa
darse cuenta del montaje
limitar las palabras a su mínima expresión
pero seguir observando muy atento
al primer indicio de sospecha
doblar la esquina en cuestión de segundos
la idea es nunca ser visto
aunque te mires la cara en un charco de sangre
imperceptible en el aroma o en el éter
en la multiplicidad de ojos
en las sombras que chocan dentro de una misma habitación.

 
 

Todo sucede lejos

Todo sucede lejos menos aquí
la luz sube desde el fondo del océano
posándose en las azoteas de Iquique.

Arden los corazones en las playas
la lejanía apunta en todas las direcciones
a fin de cuentas
no importa tanto la frontera que cruzas
cuando escapas de ti mismo
o de lo que fuiste para otros.

Ni siquiera las piedras recordarán tus emblemáticas palabras
pensar que naufragamos juntos bajo el mismo sol
y a pesar de la distancia perpetuada
dormiremos juntos espalda con espalda
y tendremos que dar la vuelta al mundo para mirarnos.

 
 

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